Últimos temas
» Petición de rol
por Ivy Moore Hoy a las 12:15 am

» Anuncio XXIII. Segunda Semana de Adviento
por Sirius N. Potter Ayer a las 11:08 pm

» Petición de Recompensas
por Nixie E. Saberhagen Ayer a las 5:30 pm

» Semi-finales: Chernobyl Carrow vs. Varik Skovgaard
por Dado de la Suerte Ayer a las 5:25 pm

» Hard-working people... Like a Hufflepuff
por Sirius N. Potter Ayer a las 5:10 pm

» Cierre de Temas
por Imogen G. McLaggen Ayer a las 7:44 am

» I'm nor your typical girl (0/5)
por Meredith Dabney Ayer a las 5:07 am

» Semi-finales: Alya Malfoy vs. Alexiane Belcourt
por Juliet H. Frost Miér Dic 13, 2017 4:08 pm

» Petición de Puntos Especiales
por Forest B. Mantis Miér Dic 13, 2017 4:01 pm

» Registro de Apellido
por Duendecillos Miér Dic 13, 2017 1:23 pm

» Registro de PB
por Duendecillos Miér Dic 13, 2017 1:23 pm

» Registro de Cursos
por Duendecillos Miér Dic 13, 2017 1:23 pm

» Bensoit, Emma
por Duendecillos Miér Dic 13, 2017 12:15 pm

» La manada y familia Cromwell [3/5] [1/¿?] [0/3]
por Alanis D. Cromwell Miér Dic 13, 2017 6:38 am

» [Búsqueda] Modern Love
por Cristian Scavo Miér Dic 13, 2017 12:11 am

» Temas Libres
por Cristian Scavo Miér Dic 13, 2017 12:10 am

» Demystify
por Claire E. Bennet Mar Dic 12, 2017 11:56 pm

» Registro de Sueldos
por Nevermore ϟ Mar Dic 12, 2017 11:54 pm

» Registro de Empleo
por Duendecillos Mar Dic 12, 2017 10:42 pm

» Ollivander's Family
por Chamomille Ollivander Lun Dic 11, 2017 10:50 pm


Hard-working people... Like a Hufflepuff

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Era temprano en la mañana de un domingo y aunque todos en su casa paterna parecían dormir él ya estaba listo para un día de aventuras en el nuevo terreno de la adultez, algo que todavía seguía siendo más una palabra que un hecho en su caso, más aún cuando todavía seguía visitando la casa de sus padres aunque asegurara independencia. Lo cierto es que había días en que necesitaba un respiro… O más bien Egon lo necesitaba.

Luego de un baño y zamparse un desayuno digno de un rey corrió escaleras arriba para ir en busca de su escoba y el morral con sus cosas, entreteniéndose solo en darle de comer a Bludger, recoger algunas cosas que todavía no había llevado a su nuevo hogar y vestirse.

Apareció a media mañana en el pueblo de Hogsmeade. El aroma y el paisaje le eran tan familiares como el interior de Grimmauld Place. Durante unos segundos la nostalgia a Hogwarts y la reciente partida de sus hermanas al primer año sin él lo golpearon de frente, todo había cambiado tanto y tan rápido. Suspiró al recordar la cantidad de cosas que todavía no había podido hacer en el colegio y que ya nunca haría. Quizá debiera hacer una lista y, quien sabe, alguna de sus hermanas, primos o amigos lograría completarla en su favor.

Negó con la cabeza y con una sonrisa espantó la melancolía de las cosas inacabadas o por cumplir. No era su estilo regocijarse en penas, más bien todo lo contrario. Apartó la mirada de las montañas que bordeaban el Lago Negro y las dirigió hacia el extremo opuesto donde, para variar, también había montañas.

–Estás muy viejo para cambiar ahora, Sir Nimbus. –Se dijo mientras echaba mano a su escoba para trasladarse hasta la reserva.

Le sorprendía el rencor que le profesaban en aquel lugar por un simple juego de niños. Tampoco era que hubiera intentado sacrificar a toda la población de lechuzas, había hecho lo que en aquel momento creyó correcto. Siempre había sido así, con todo. ¿Era demasiado arrogante creer que merecía felicitaciones y no castigos y ser enviado a una lista negra de por vida?

Qué rara era la vida, lo que a sus trece años le había parecido divertidísimo ahora le incomodaba. ¿Sería eso que en algunos sitios llamaban karma? Un bufido incrédulo brotó de su garganta seguido de una carcajada. Si se trataba de algo así entonces no había nada que hacer.

Pidió indicaciones a medida que se adentraba en los terrenos, afortunadamente no tenía nada que hacer en una zona cercana a la enorme casa de aves, eso le garantizaba que no hubiera escolta o personas merodeando para comprobar que no haría nada insensato. ¿Cómo iba a enfadarse cuando ni él mismo creía en su capacidad para no armar jaleo?

Enfiló un sendero entre árboles, el viento soplaba anunciando el final del verano, solo quedaban unos días y el otoño llenaría aquel terreno de hojas, marchitaría el césped y las aves migrarían en busca de un sol más cálido.

–Dime que no quieres mi ayuda para cortar el césped, me he puesto guapo. –Bromeó. Si Claire lo había llamado porque necesitaba su ayuda podía casi garantizar que iba a ensuciarse y por lo tanto la ropa que llevaba no era precisamente nueva. –¿Qué es eso? –Dijo señalando un montón de chatarra.

_________________



Patronus (Yasei <3):
Cosas de Sirius:



avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 838
Mensajes : 838

Volver arriba Ir abajo

Al cerrar sus ojos y alzar su rostro en dirección al sol cual girasol, Claire pudo reconocer como los rayos del astro solar ya no eran tan cálidos como lo habían sido un par de días atrás... La brisa del viento se había vuelto más fría también. Era capaz de sentirla con claridad pues en instante  pequeña ráfaga agitaba su cabellera rojiza y cortaba la superficie de sus pálidos pómulos. Sin duda el otoño se acercaba a pasos agigantados…

Era extraño, porque justamente ese era el cambio de estación que menos disfrutaba y que más nostálgica la hacía sentir, era cuando tenía que despedirse de su casa, del verdor de los árboles y del calor del día, sin embargo en ese momento no podía sentirse más lejos de su melancolía habitual… Si bien todavía soñaba con Saoirse, ya no sufría por ella de la misma manera que lo había hecho a principios de verano. La había despedida muy a su manera, plantando un pequeña rosal en la colina donde solía visitar al fénix de su madre. En aquella ocasión Sirius la había acompañado, pero ninguno de los dos se había quedado hasta la llegada del amanecer. No era el momento para reencontrarse con su viejo amigo.

La chica aspiró una gran bocanada de aire y amplió sus labios en una sonrisa. La madera, el pasto y la tierra húmeda se mezclaban creando un aroma delicioso que llenaba sus pulmones de energía, de paz y de optimismo. Era otoño pero ahora no tenía que decirle adiós a nada ni a nadie, era, más bien, el momento de dar bienvenidas. Principalmente, la bienvenida a una nueva etapa de su vida. ¡Finalmente podía ser y hacer lo que más amaba…!

Una semana atrás había presenciado y supervisado el nacimiento de un grifo. Su padre, quien cada día parecía mejor de salud, la había felicitado por ello y le había permitido hacer el registro fotográfico de los primeros días de la cría.
Poco después de eso había recibido a una docena de Billywigs que habían sido recientemente rescatados del tráfico ilegal. Y también había acompañado el arribo de una hembra de Augurey tan vieja, calva y maltratada que costaba reconocerla. Provenía de un circo mágico, según le había dicho su padre, él la había comprado para salvarla. Pese a su aspecto, el diagnóstico era optimista y Claire estaba decidida a ayudarle hasta verla completamente recuperada.

De vez en cuando, y gracias al contacto de Luca, uno de sus ex compañeros de escuela, había obtenido un trabajo como fotógrafa en el profeta. En realidad no era nada formal, asistía a los eventos que quería y le pagaban por fotografía. El sueldo que le daban por ello era muy poco, pero ayudaba con los gastos en la reserva. Aquella ayuda, por significativa que fuera, acompañada de todo el trabajo diario la hacía sentir más útil de lo que se había sentido en mucho tiempo.

Y como si todo lo anterior no fuera suficiente, ahora también lo tenía a él, a Sirius, quien con su compañía, sus sueños, sus planes y sus afectos le recordaba todos los días que no estaba sola ni volvería a estarlo nunca,  que había un gran futuro esperando a la vuelta de la esquina.

Aun manteniendo la sonrisa, la pelirroja abrió los ojos y se levantó del roble caído que había usado de asiento. Tomó la caja de herramientas muggles que acababa de limpiar y la cargó unos cuantos pasos, los suficientes para dejarla caer junto a los restos de un viejo vehículo.

Se trataba de un  jeep absoluta y completamente desecho. Le quedaba muy poco de la pintura verde que había tenido en sus buenos años. Le faltaba un parabrisas. La puerta del conductor tenía las marcas de las garras de una bestia. El techo de lona estaba rasgado de tal forma que podía verse la parte trasera del vehículo, donde no había nada más que la superficie lisa de metal y los cinturones para sujetar las jaulas de las aves.

Solo las llantas parecían haberse salvado del ataque del tiempo. Y eso se debía a que no eran tan antiguas como el coche, sino que las había cambiado un día anterior.

Daba pena verlo, pero por alguna razón, Claire lo miraba con absoluta admiración. Solo un par de pasos acercándose la distrajeron de su jovial escrutinio. Supo de quién se trataba aun antes de que sus ojos le encontraran.

Su sonrisa, que de por si era amplia en ese momento, creció aún más tras escuchar su comentario.

--- Ya te he dicho que venir guapo a este lugar es un error. ¿Qué harás si una de mis aves se enamora de ti? --- Bromeo de la misma manera, acercándose a él para saludarlo con un beso fugaz. --- “Eso” es la razón por la que pedi tu ayuda. --- Sin más, tomo su mano y tiró de él para guiarlo hasta el vehículo. --- Era el carro de expedición de papá hace unos años… Decadas, mas bien. --- Se corrigió con humor y abrió la puerta del piloto para mostrarle su interior.  El olor no era mejor que el aspecto, aun cuando la pelirroja había pasado toda la mañana limpiándole y le había cambiando los forros a los asientos por unos nuevos, era difícil quitar el aroma a viejo y guardado. --- No arranca y quiero que lo haga. Pero no se nada de mecanica. --- Lo miró entonces y apretó su mano. ---  Es mejor que cortar el césped. ¿A que si?


fotografia

_________________


avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 202
Mensajes : 202

Volver arriba Ir abajo

Su propia sonrisa se vio reflejada en el rostro de Claire, Sirius sabía que no tenía nada que ver con su humor –que a veces ella ni siquiera parecía entender– o siquiera la conversación mundana que siguió a continuación.

–¿Por qué tendrías que hacer algo? Hasta los retratos me aman... –Su tono de intriga era bastante genuino, a Sirius le costaba imaginar a Claire celosa porque, incluso cuando le había reprochado que había besado a Jorelle, no le pareció que fuera exactamente por celos, más bien por aclarar un poco su propia situación.

Correspondió al beso y se dejó guiar hacia el residuo de vehículo sin decidirse a prestarle más atención al montón de metal, a Claire o a la ropa que llevaba ella. Siempre se le había hecho divertido verla ataviada con aquellas prendas y de aquella manera, para él tan inusual.

–¿Quieres mi ayuda para quemarlo? –Bromeó, definiéndose por centrar su mirada en lo que juzgó mas importante para ella. Tenía que admitir que tenía su encanto, pese a que mirara por donde mirarse no dejaba de parecer chatarra. Escuchó las palabras de la pelirroja, soltando su mano para abrir la puerta y mirar el tablero, ubicado en el centro, al que le faltaban piezas fundamentales… Pero también advirtiendo que le habían cambiado el tapiz recientemente. Contuvo una sonrisa, ¿de verdad le estaba pidiendo ayuda para aquello? –¿Quieres mantenerme ocupado o…? ¿Por qué ponerlo en funcionamiento ahora si no lo han usado en décadas?

La sola idea de poner en marcha un vehículo así, que había estado en desuso tanto tiempo y donde seguramente la magia había hecho estragos le parecía escandalosamente complicada. Tendría que investigar para conseguir repuestos para el modelo y antes de eso averiguar cuál era. Subió para inspeccionar la situación desde allí, desviando la mirada hacia el espacio bajo la lona –también recientemente reemplazada– y luego a los asientos transversales que ocupaban la parte de atrás.

–Algunas cosas puedo repararlas con magia… –Admitió sintiendo que iba a tomarle mucho tiempo de ocio que ya no tenía. –Otras tendré que buscarlas… Y también necesito saber qué clase de encantamientos tenía, alguno podría volverse peligroso si intento removerlo o simplemente usar magia. ¿Alguna vez te conté del Ford Anglia? –Suspiró mientras tocaba uno de los cristales, notando con fascinación que podían desmontarse. –Me gustan los desafíos. Acepto. –Resolvió. –Pero funciono mejor si hay un soborno… O un premio…

Lentamente giró su rostro hacia la chica haciendo un esfuerzo sobrehumano para contener la sonrisa y no arruinar su gesto de duda perfectamente fingido.

_________________



Patronus (Yasei <3):
Cosas de Sirius:



avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 838
Mensajes : 838

Volver arriba Ir abajo

Claire guardo sus manos en los bolsillos de su overol mientras que el castaño se dedicaba a inspeccionar el interior de su vehículo.  Su aspecto en aquel momento era tan desenfadado y campirano que costaba reconocerla a la impecable delegada de unos meses atrás. Si bien su sombría institutriz había logrado grabar a fuego sus lecciones sobre modales y protocolo para hacerla ver presentable en el instituto o los eventos sociales, ninguna lección era válida cuando se trataba de trabajar en casa. Allí no había ningún peinado mejor que sus agarrados improvisados con su pañuelo verde, ni vestimenta más resistente que su overol de trabajo 100 veces zurcido y sus botas antiderrapantes. Se sentía tan cómoda así, como si ese fuese su verdadero plumaje, que no fue consiente de las miradas curiosas de un Sirius que no estaba acostumbrado a verla tan desalineada.

Entorno la mirada cuando lo escucho jactarse del amor que los demás le profesaban y negó enérgicamente con la cabeza cuando hablo sobre quemar el vehículo.

--- ¡No! ¿Cómo vas a sugerir algo así? --- Replico, posando su mano sobre el techo del coche como si lo estuviese consolando de aquella amenaza. --- Sería incapaz. Y mi padre te mataría si te escuchara. Este jeep es como… como una reliquia familiar. El y mi madre viajaron en él, durmieron en él, y en el llegaron a Hogsmeade cuando decidieron establecerse. --- Sonrió con más discreción, repentinamente consumida en las mil y un historias que sabía sobre ese carro. --- Quiero usarlo. Ahora que el precio de los polvos flu está por las nubes y yo necesito moverme casi todos los días… creo que a larga sería más económico invertir en el. ¿Tú que piensas?

Con profundo interés, la pelirroja escucho las explicaciones del castaño acerca de las reparaciones que iban a ser necesarias para revivir a su carcacha. Procuro no lucir tan confundida como se sentía por dentro y tuvo la decencia de no señalar las herramientas y refacciones que habían estado guardadas y que ella suponía eran suficientes para repararlo. Prefirió no decir nada y tan solo tomo impulso con su mano para subir al interior y tomar asiento a su lado. Su mirada recorrió el tablero, aliviada de saber que si era posible reparar el jeep. Entonces lo escucho hablar de sobornos, a lo cual ella misma frunció el ceño y volvió el rostro para mirarlo con extrañeza. Demoro dos segundos en entender la ironía de sus palabras.

--- ¿Qué te parece si te soborno con la comida? Puedo preparar algo mejor que mi, de por sí, muy sabrosa sopa de hongos. Solo me doy un baño y me pongo manos a la obra. --- Propuso. --- Del premio podemos hablar luego. De verdad vas a merecértelo aun si no logras hacer que arranque.

Tras decir eso, alargo el brazo por enfrente de él y abrió la guantera. Allí aguardaba un cuaderno viejo el cual extrajo para entregárselo

---Aquí hay un pequeño registro de los últimos viajes de mis padres. Nada serio. Son más que nada listas de compras, registros de criaturas y citas que tenían. Por… aquí. --- Corrió las hojas hasta donde estaba una doblada. --- Hay unos apuntes sobre las reparaciones del coche. Los últimos arreglos que le hicieron antes de abandonarlo. Si necesitas algo más, le puedes preguntar a papá. --- Hizo una pausa entonces, regresando de nuevo la mirada hacia Sirius. --- Gracias por aceptar. De verdad… es muy especial para mí que lo hagas.

_________________


avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 202
Mensajes : 202

Volver arriba Ir abajo

Escuchó con más atención de la que manifestaba al inspeccionar el vehículo, había tenido la oportunidad de enterarse de algunos detalles de la familia de Claire en esos últimos meses. Conocía su admiración por su madre y la devoción hacia su padre desde hacía tiempo pero no había sido hasta ahora, que comenzaba a revelarle su historia, que el ex Gryffindor comprendía la magnitud y el por qué. Sonrió como respuesta a sus anécdotas y las almacenó en su mente para luego pensar sobre ellas.

Esos detalles no solo le servían para nutrir su curiosidad y entender los sentimientos de Claire, también le servían para interpretar sus acciones, algo que hasta la fecha siempre había sido un misterio para él. De haberla conocido mejor probablemente no habría malinterpretado sus silencios en los meses anteriores y habría obrado con mayor seguridad respecto a sus propios sentimientos.

Saber que pensaba usar el vehículo para ahorrar gastos le hizo fruncir el ceño. Él acababa de mudarse con Egon para compartir los gastos de vivir con independencia pero hasta la fecha Sirius desconocía lo que significaba la necesidad de ahorro. Sabía lo que era destinar el dinero con algún fin: había dejado de comprar golosinas a sus 9 años para poder comprarle a Kath el obsequio que quería en navidad, vendió todos los cacharros del ático a sus 11 años para invertirlos en una escoba mejor, guardó el dinero ganado durante el verano para el viaje… Pero nada de eso le había significado un sacrificio, tal vez sí un esfuerzo, pero no había pasado hambre, frío o pena alguna. Puede que, viéndolo de esa forma, no podía referirse a aquellas actividades como “ahorro”.

Cuando ella accedió a pagar un soborno él respondió con una sonrisa culpable y la besó en la mejilla. Apenas había desviado la atención del vehículo para responder a su petición cuando ya estaba nuevamente enfocándose en atender las cuestiones referentes a los arreglos empleados en la máquina. Sirius supo lo importante que era para ella repararla incluso antes que fuera verbalizado. También supo que él mismo iba a esforzarse antes de decirlo.

–Haré lo que pueda por repararlo, lo prometo. –Sus promesas siempre las tomaba con mucha seriedad, todos lo sabían. Tomó el cuaderno y leyó la página que ella había indicado mientras su frente se arrugaba ligeramente. –Pensé que iba a tener que pedirte ayuda para entender la letra pero… Se parece mucho a la tuya. –Observó con interés.

Leyó los detalles de los últimos arreglos y supo que probablemente tendría que cambiar muchas piezas, habían empleado magia de sobra para reparar pero no había servido del todo, seguramente después de tanto tiempo de uso. Se frotó el cabello de forma distraída, quizá alguien en su familia podría darle una mano, había muchos aficionados de los transportes muggles entre los Weasley.

–¿Tienes una cámara? Me serviría tener una imagen para poder encontrar los detalles del modelo. De ser posible una fotografía muggle. –Para reparar su motocicleta ese verano había tenido que recurrir a tiendas del mundo sin magia, estaban mejor informadas que las de magos, naturalmente. –¿Quieres contarme alguna de esas anécdotas mientras reviso qué más falta… aparte de… esto? –Dijo, señalando los pedales del freno con la mano que sostenía el cuaderno de notas. Se inclinó para buscar el pedazo faltante y volvió a sorprenderse de que, pese a los destrozos, todo estuviese tan limpio. –¿No viste un trozo de metal cuando limpiaste? Podría simplemente usar un hechizo de reparación si lo encontraras…

Abrió la puerta y bajó del vehículo de un salto, decidido a continuar con la inspección pero seguro de necesitar asesoramiento. No podía fallarle a Claire pero para lograr reparar aquella cosa necesitaría ayuda. Tratándose de una situación como esa, tratándose de Claire, no le molestaba nada admitir que no podía hacerlo solo.

_________________



Patronus (Yasei <3):
Cosas de Sirius:



avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 838
Mensajes : 838

Volver arriba Ir abajo

Con la llegada de las nuevas criaturas a la reserva, los gastos de la misma se habían duplicado. Hacía falta comprar herramientas para empezar a construir un espacio para los nuevos inquilinos, el cual posteriormente se agrandaría y perfeccionaría con magia. También hacía falta contratar a más personal. Con el regreso a clases terminaba el apoyo de los chicos en el verano y actualmente contaban con muy pocas manos.
Su padre no parecía preocupado por los números ni por las contrataciones. Vivía al día, más atareado con el trabajo en las criaturas que en los libros de cuentas. Pero Claire no podía hacer lo mismo. Se había ofrecido a hacer las compras diarias precisamente para irse en la búsqueda de buenos precios. Gale la había ayudado mucho en esas semanas y, más de una vez, le había regalado los insumos más costosos y difíciles de conseguir. Aun así sentía que los números no cuadraban. Necesitaban recortar gastos pero rechazar a las nuevas criaturas o apresurar la liberación de las antiguas no era una opción. Una semana atrás le había sugerido a su padre que usara su fondo de ahorros para el viaje pero este se había rehusado. “Hemos pasado épocas más duras y con menos de lo que tenemos ahora. Estaremos bien.” Insistía con su habitual optimismo. Uno que muchas veces la hacía bufar con resignación.

Por eso era importante que el jeep arrancara. Si funcionaba, no solamente ella podría ahorrarse el dinero de los polvos flu, sino que también su padre podría ahorrarse los gastos de cada transportación de especies y el esfuerzo de las apariciones.

Claire cerró los ojos y sonrió al sentir la caricia de los labios ajenos sobre su mejilla. Luego asintió con la cabeza, entre conmovida y entusiasmada por la promesa de Sirius. Intento no emocionarse demasiado pero ya era tarde. Ahora no podía sacarse de la cabeza de que él lograría su cometido.

--- Mi letra no es tan prolija como la suya. Pero si,  se parecen ¿verdad? --- Hizo una pausa. --- Creo que no pude evitar imitarlo. Suelo transcribir sus registros. Es uno de mis pasatiempos favoritos. ---  Observo como el castaño inspeccionaba el vehículo con mucho más entendimiento del que ella misma tenía. ¿Ese sería buen momento para confesarle que no sabía conducir y que lo más cerca que había estado de un vehículo era el autobús noctambulo, su motocicleta y la de Gale? --- Si. Tengo una cámara en casa. Voy por ella ahora mismo. Te cuento alguna anécdota al regresar… --- Prometió. Estaba a medio camino de bajar del carro cuando el otro le pregunto por un metal. --- Hay una caja de herramientas junto a las llantas traseras. Ahí hay muchos metales ¿Crees que te sirva alguno? --- Bajo de un salto y se la señalo. ---  Voy adentro. Traeré algo para beber.

Sin más, Claire se dirigió a su casa. Recogió la correspondencia  que habían dejado en el pórtico de madera y se adentró al lugar. Allí no había nadie salvo su demiguise, quien observaba una televisión muggle como si de un niño se tratara. A su lado estaban sus patitos, ahora más crecidos.

--- ¿Papá no ha salido del santuario en todo el día? --- Pregunto mientras revisaba las cartas y los recibos. Los dejo sobre la mesa  y ahí mismo recogió su cámara para colgarsela al cuello. --- Tiene que comer su merienda para que pueda tomar sus medicamentos. --- El demiguise bajo del sofá y en un lenguaje de señas le indico la cocina. Claire atendió las indicaciones, comprobando que la merienda estaba a medio comer y la jarra de limonada estaba por la mitad. Sonrió orgullosa de que ya no tuviera que estarle recordando las mismas cosas a su viejo y tomo la jarra para verterla sobre un termo.--- Mmmmm… ¿sobraron galletas de ayer?

Un rato más tarde, Claire regreso con la cámara y una canasta con limonada y galletas que flotaba junto a ella. Por si la imagen no era lo suficientemente rara, un grupo de patos adolescentes corrían justo detras.

---  ¿Ya conoces a Nabu? --- Pregunto, tomando su cámara muggle para encenderla y enfocar al castaño. Le tomo una foto sorpresa y luego bajo la mirada. ---- Nabu. Él es Sirius. ¿Lo recuerdas, verdad? Es nuestro invitado, se amable y ofrécele la merienda.

_________________


avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 202
Mensajes : 202

Volver arriba Ir abajo

Una sonrisa traicionera curvó sus labios al escuchar la respuesta de Claire acerca del pedazo faltante en los pedales. Intentó, sin mucho éxito, no reírse. Desde luego no le venía bien cualquier metal como ella había entendido pero tampoco iba a burlarse porque no lo supiera. No parecía muy versada en el tema y para ser honestos él tampoco lo era, solo buscaría la forma de ganar, como había hecho siempre. En ese caso ganar significaba hacer marchar aquel trasto.

La vio marchar y suspiró para volver a encararse a la máquina. La rodeó un par de veces, inspeccionando los detalles del material, extrañado por la elección del metal y a la vez reparando en que también tenía partes evidentemente nuevas y otras originales. Le sorprendía que hubiera encontrado los repuestos requeridos para reemplazar las ruedas y el tapizado, preguntándose si acaso Claire entendía más de lo que aparentaba o simplemente reemplazó las partes por algo parecido…. Se le ocurrían otras alternativas pero decidió alejarlas de su mente y centrarse en el monolito de metal.

Extrajo la varita y apuntó, dudando en si acaso algún hechizo desconocido reaccionaría a su magia, como le había sucedido cuando arreglaba la motocicleta, pero decidiéndose a probar suerte de todas formas. Durante los siguientes minutos probó con arrastrar el vejestorio por el terreno y hacerlo flotar. Se llevó un gran susto cuando lo escuchó quejarse con un crujido extraño y mordisqueándose el labio lo dejó volver a reposar en el suelo. Reparó algunos “huesos rotos” y volvió a probar hacerlo rodar, solo para comprobar que todavía sonaba extraño pero sin saber cuál era el problema.

Escuchó pasos y se incorporó para ver llegar a Claire con una cesta flotando a su lado. Durante cinco segundos todo su cuerpo se congeló con la sorpresa de verla… ¿Realizando magia? Intentó dar una explicación lógica, como que se trataba de una cesta encantada o algo parecido pero de todas formas le costó reponerse a la impresión de pensar que podía hacer algún tipo de encantamiento.

Sirius recordó la primera vez que había notado la presencia de Claire, sin dudas la había visto un montón de veces, podía recordar su pelo rojo en la ceremonia del Sombrero Seleccionador y verla sentada en el mejor y más cómodo de los sofás de la Sala Común. La había visto como había visto a tantas otras personas en los primeros días de su primer año pero no la había notado hasta su primera ausencia en clases; se había dado cuenta de lo aplicada que era pero quizá por torpeza o por despiste no asoció que el haber faltado a Defensa Contra las Artes Oscuras y a Encantamientos dos veces seguidas respondía a su condición de Squib… “Pues tienes que ir igual o yo no iré a Historia de la Magia porque no se me da bien”, había sido su respuesta al enterarse. No le sorprendió, ni mucho menos le ofendió tener compañeros sin magia, jamás les había tenido pena, jamás los había considerado algo distinto y sin embargo, las diferencias estaban allí, en una simple canasta flotando en el aire y su sorpresa traicionera.

–Nabu. –Repitió él, cerrando los ojos y esgrimiendo una sonrisa. Tendía que haberlo imaginado. –¿Seré alimentado por un Demiguise? ¡Qué honor! –Exclamó mientras su mirada se desviaba hacia un grupo de patos que se acercaban apresuradamente con un andar muy gracioso. Casi parecían imitar el paso de baile que habían usado Lyss y él en la última gran boda Weasley.

Se sentó en el césped y observó a la canasta flotar hacia él y descender hasta el suelo, abrirse sola y que luego de unos tintineos sospechosos una galleta flotara en su dirección. El chico sonrió y la tomó entre sus dedos para luego llevársela a la boca y engullirla casi entera. Como respuesta recibió otra a lo cual procedió de la misma manera.

–Mmmm… –Fue su respuesta mientras masticaba la quinta galleta y recibía una sexta. –¿Me las va a dar todas? –Interrogó, sintiendo que tenía la boca seca. Aparentemente el animal también lo intuyó porque lo siguiente que recibió fue un vaso de jugo.

Sirius bebió del vaso y lo sostuvo medio vacío en una mano mientras en la otra mantenía la galleta intacta. Durante unos segundos permaneció distraído observando el automóvil con aquella extraña apariencia de piezas viejas y repuestos nuevos.

–¿Cómo supiste qué cosas comprar? –Sin quererlo se mordió los labios al imaginar la respuesta. –¿Te ayudó Gale?

_________________



Patronus (Yasei <3):
Cosas de Sirius:



avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 838
Mensajes : 838

Volver arriba Ir abajo

La brisa que antes había jugado con su cabello, ahora se había convertido en un ligero ventarrón que agitaba los árboles y levantaba las hojas del suelo. Claire bajo la mirada para cerciorarse de que Nabu estuviera bien. No necesitaba que este fuera visible para saberlo, con los años había aprendido a detectar las señales que dejaba en el entorno. Veía como sus pisadas no retrocedían ni se detenían, sino que continuaban a paso firme pese al viento, el frio o los ruidos que hacia Sirius al trabajar con su amada carcacha. Aquello le provoco una sonrisa discreta. Su demiguise era una criatura temerosa y cautelosa, pero extremadamente valiente cuando se trataba de cuidar de otros. No demoro mucho en llegar hasta donde Sirius para prepararle un improvisado picnic en el pasto.

Claire lo observo todo, a través del lente de la cámara y a la prudente distancia de un paso, no queriendo interrumpir el encuentro entre este y el castaño. Aprovecho para encuadrar el momento preciso cuando Sirius se atragantaba con una quinta galleta. Tomo varias fotografías de ese instante, creando una pequeña secuencia que más tarde incluiría en su libreta.

--- Le dije que estas muy flaco porque nunca comes y ahora está preocupado. ---- Bromeo la pelirroja, deslizando el lente de la cámara para hacer zoom al rostro ajeno. --- Te hará comer toda la canasta si no le dices que estas satisfecho. --- Advirtió con amabilidad, tomando la última fotografía. Después de eso bajo la cámara y tomo asiento en el roble caído que antes le había servido de apoyo. --- Nabu. ¿No te vas a presentar?

… Por respuesta, una galleta floto de la canasta hasta llegar a ella.  Claire asintió con la cabeza, tomo la galleta y musito un “gracias” antes de morderla. Mientras la masticaba sintió como unas manos peludas se ceñían de sus brazos y el peso de un cuerpo se sentaba en su regazo. Aguardo un poco para terminar de comerse su galleta y luego rodeo a la criatura para abrazarla. Fue hasta ese momento cuando se hizo visible.
Tanto Claire como Nabu miraron al mismo tiempo a Sirius cuando este menciono a Gale.

--- Si. En realidad todo esto surgió por él…. --- Comento la pelirroja al mismo tiempo que sonreía con cierta timidez. --- Se estuvo quedando unos días durante el verano para echar una mano en el trabajo pesado de la reserva y también para ayudar a papá con los chicos nuevos. --- Mientras hablaba, acariciaba ausentemente la espalda de su criatura. ---  En uno de esos días me escucho quejarme de las cuentas y por eso me aconsejo invertir en un coche mágico para ahorrar en todo lo demás. Me pareció una idea estupenda y de inmediato pensé en el viejo jeep. --- Hizo una pausa para mirar el vehiculo. --- Papá dice que es insalvable pero yo creo que tiene posibilidades. Este auto ha pasado por cosas peores que el tiempo. Les dije que te pediría ayuda. Que tú sabrías que hacer… pero aun así papá admitió que no podía invertir en él. No en nuestra situación. Justo ahora no tenemos dinero más que para lo necesario. Tuve que descartar la idea en ese momento. Fue un poco decepcionante... Pero antes de irse, Gale me dejo las piezas, las fundas, las llantas y básicamente todo lo nuevo que le ves al coche.  Dijo que le llamara si necesitábamos más. ¿No es un lindo detalle?

_________________


avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 202
Mensajes : 202

Volver arriba Ir abajo

Las cejas del chico se arquearon a la razón de por qué el Demiguise de pronto sentía tanto interés en alimentarlo. Decir que Sirius no comía era probablemente la mentira más grande que había escuchado sobre él en toda su vida, más bien lo difícil sería que dejara de alimentarse y tragar cada uno de los bocados que la criatura le entregaba. Ni siquiera pensó en disimular cuando la otra comenzó a tomar capturas.

Sirius había visto Demiguises en una de las clases de Cuidado de Criaturas Mágicas pero ninguno le había parecido tan curioso como Nabu. En realidad sentía que había algo especial con las criaturas de aquella reserva o más probablemente fuera con todo lo que rodeaba a Claire. Lo cautivaba de una manera extraña y a veces hasta ridícula.

Sonrió ante la naturalidad con que la pelirroja respondía a su duda, ella no había llegado siquiera a imaginar que a Sirius pudiera caerle mal o tener algo en contra de Gale así fuera por las razones incorrectas. Tenía que admitir que el sujeto le generaba desconfianza, no solo porque se hubiera metido con una adolescente –que ahora era su novia– o porque fuera un licántropo. Sirius estaba convencido de que su malestar respondía solo a lo que sabía gracias a Camila y no disimuló su molestia cuando recibió aquella respuesta por muy bien intencionada que fuera Claire él no se fiaba del otro.

Arrugó la nariz y escuchó las siguientes palabras cerrando los ojos para no hacerlos rodar descaradamente. A veces las mismas cosas que creía virtudes en ella se transformaban en defectos cuando amenazaban su integridad.

La voz de la chica sonó en su mente como una lejana campana y aunque su mirada continuó fija en ella fue incapaz de retener a su mente en el lugar y evitar que pensara en todas esas cuestiones que le preocupaban de la cercanía que Gale todavía mantenía con Claire haciendo que se preguntara cosas o se planteara situaciones en las que no había pensado nunca y en las que tampoco ahora creía.

Le habría gustado que fueran solo celos, temer que de pronto el otro se aprovechara de la chica otra vez pero ni siquiera creía a Claire capaz de eso y para ser honesto prefería no malgastar tiempo pensando en cosas improbables. Daría una parte de sí mismo para que su miedo fuera solo eso, celos y que ese sentimiento reemplazara el temor a que alguien pudiera hacerle verdadero daño a la chica. Si Gale estaba involucrado con los atacantes del festival –Sirius sabía que había estado en el lugar durante la fecha porque conocía sus andanzas con Claire– y no de una forma meramente casual entonces ¿qué le garantizaba la seguridad de su novia?

Tragó saliva y se revolvió el cabello mientras repensaba en esa cuestión. Llevaba semanas con la duda en la cabeza, solventando su preocupación mientras se aseguraba a sí mismo que si no le había hecho daño era porque realmente no quería hacerlo. Esa conclusión lo llevaba a creer falsamente que Claire estaba segura en la ignorancia pero luego la veía así, tan enteramente confiada, y no podía evitar culparse por su propia estupidez al no decirle. Tampoco funcionaba del todo porque ¿por cuánto tiempo decidiría alguien que una persona no merecía ningún daño? Si se trataba de uno de los atacantes en realidad a Sirius le daba igual si quería o no dañarla.

No lo quería cerca, fin de la cuestión.

El final del discurso terminó con una pregunta y Sirius no pudo evitar mirar a Claire con incredulidad y soltar una carcajada. Le dieron ganas de golpearse a sí mismo en la cabeza con la parte más sólida de aquella chatarra pero prefirió guardarse las ganas de dañar aún más al viejo vehículo con su cabeza dura.

–Un detalle asombroso. –Solo su hermana habría sido capaz de percibir el sarcasmo en su tono de voz. –Pero no me fío de él para nada. Prefiero hacerlo por mi cuenta, le pediré ayuda a mi madrina. ¿Te parece bien?

_________________



Patronus (Yasei <3):
Cosas de Sirius:



avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 838
Mensajes : 838

Volver arriba Ir abajo

Mientras hablaba, Claire no fue del todo consiente de las miradas recelosas y los bufidos contenidos del castaño, por ello se asombró un poco cuando, al terminar su discurso, encontró en el rostro ajeno una expresión por demás burlona. Lo observo arrojar una carcajada no del todo alegre, para luego expulsar un par de comentarios que evidenciaba un rechazo categórico hacia Gale. Le sorprendió aquella actitud y no dudo en evidenciar su asombro.  Si bien Sirius siempre era frontal para expresar sus opiniones, no solía ser tan tajante, al menos no con ella. ¿Qué pasaba entonces para que sintiera tal desden hacia Gale?

--- Si, si, está bien, pero… --- Concedió la pelirroja, entre confundida y pensativa. Con cuidado maternal, bajo de su regazo al demiguise. --- Ya estamos satisfechos. ¿Nos das un momento, Nabu? --- Le pidió, haciendo un gesto con su cabeza para indicarle el camino de regreso a casa. La criatura lo capto de inmediato y, con una calma muy similar a la que Claire tenia para actuar, se dirigió hacia la canasta para recogerla del suelo. Sus grandes ojos amarillos observaron a Sirius con atención, antes de desaparecer por completo. La canasta no demoro mucho en alejarse flotando del lugar.  

Todavía se escuchaba el parloteo de los patos alejándose detras de su "madre" cuando Claire se incorporó del roble caído para caminar hacia el castaño y arrodillarse en el pasto, frente a él. Antes de  hablar, se rasco la nuca, buscando las palabras correctas para expresarse. Sabía que debían tener una “conversación”, pero no estaba acostumbrada a tenerlas y no sabía muy bien por dónde empezar…

--- Sirius, ¿estas celoso? --- Esa era la primera razón lógica que se le ocurría para explicar la desconfianza de su novio hacia alguien a quien ella todavía estimaba profundamente. ---. Porque si lo estas… no tienes nada de qué preocuparte. --- Aseguro en un tono que reflejaba cierta obviedad.--- Lo que paso con Gale… Sé que es difícil de entender pero ya paso. Sigue siendo alguien importante para mí y probablemente lo querré siempre, pero no de esa manera. Es contigo con quien quiero estar ahora, ¿de acuerdo?

Ensancho un gran sonrisa para enfatizar sus palabras y una de sus manos se adelantó para tomar la mejilla de Sirius y acariciarla suavemente.

--- Puedo presentártelo, así no sentirás ninguna desconfianza y veras que no hay nada entre nosotros. Si él sigue viniendo a la reserva no es meramente por mí, sino también por papá. Es un amigo muy querido que nos ayuda constantemente.

_________________


avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 202
Mensajes : 202

Volver arriba Ir abajo

A diferencia de la respuesta que esperaba: un asentimiento o alguna palabra de conformidad y zanjar aquella cuestión de una vez, su novia lo miró con sorpresa. Había algo en aquella forma de verlo que no le gustaba nada, haciéndole fruncir los labios y endurecer la mirada que realmente deseaba apartar. No lo hizo, más que nada porque la vio moverse y temió que se marchara.

Pero Claire no era así, no le haría una escena como Kath y se marcharía indignada esperando que él la fuera a buscar con un “perdón” en los labios. El gesto de la pelirroja frente a él era tan sincero como su tono de voz evidenciaba, accediendo pero sin realmente parecer de acuerdo.

Arrancó algunos pastos del suelo, intentando ocupar su atención en otra parte cuando ella le pidió al Demiguise que se marchara, agradeciendo tener otro sitio hacia dónde dirigir la mirada, al menos. Le dedicó un vistazo fugaz a la criatura antes que ésta se alejara tras recoger todas las cosas de la canasta. Sirius apretó los labios, no quería hablar pero sentía que debía explicarse aún sin tener la certeza de qué decir.

La vio incorporarse y la siguió con la mirada hasta que se situó frente a él, arrodillándose en el pasto. Todavía tenía algunos yuyos en la mano que iba partiendo en mitades cada vez mas pequeñas pero su mirada no se apartó de la chica, que parecía tanto o más inquieta que él. Cuando habló, aunque pensó en detenerla, decidió no hacerlo.

Mantuvo los labios apretados desde la primera pregunta, primero porque no sabía qué decir y segundo porque quería evitar reírse. Era necesario decir que jamás había estado celoso, siempre demasiado orgulloso y por demás seguro de sí como para siquiera creer que ameritaría un reemplazo del algún tipo. No, no estaba celoso, pero esa respuesta se hizo esperar cuando notó que ella tenía más para decir. Puede que no necesitara una constatación pero nunca estaba de más recibirla y sus palabras se le antojaron bonitas, casi tanto como sus caricias.

Se dejó mimar, fundamentalmente, porque lo que tenía que decirle no sería del todo sencillo de explicar. Sus siguientes palabras le recordaron no ser demasiado acusador, era alguien a quien su chica quería y en quien confiaba tanto ella como su padre. Tragándose un suspiro sonrió mientras tomaba la mano con la que Claire le acariciaba, le daba un beso sobre los nudillos y la atraía hacia sí para besarla.

No fue un beso extenso, solo lo suficiente como para disfrutar de su cercanía y su cariño antes de volver a ver su rostro preocupado y tenso. Con todo, no quiso demorar más la cuestión, aquello era mucho más importante que saber si estaba celoso o no, pensó.

–Quisiera que fueran celos, Claire. –Le dijo, anudando su índice en los mechones anaranjados del cabello de la chica; era un gesto habitual que llevaba haciendo desde hacía mucho tiempo, sobre todo cuando tenía algo importante que decir. –Quiero conocerlo, sí, pero no tiene nada que ver con los celos, ni siquiera contigo. –Aseguró, clavando su mirada en la ajena. –Si te cuento esto es porque confío en ti y espero que tú lo hagas. No quiero que tomes ningún tipo de medida, que intentes averiguar nada o que busques pruebas de ningún tipo. Quiero creer que no me equivoco al contártelo. Por favor, no hagas que me equivoque. –Sabía que era duro echar tanta responsabilidad sobre ella, manipularla de aquella manera, pero tratándose de algo serio como creía Sirius que era no podía hacer menos. Como había dicho Beatrix, la información es un bien preciado. –El año pasado estuvimos en el Callejón Knockturn haciendo averiguaciones sobre la manada que atacó en el Festival… Mis Merodeadores y yo –Aclaró. –Gracias a unos cabellos y la Poción Multijugos tenemos fotografías de una persona involucrada y otra relacionada a ésta. Entregamos esas fotos y esperamos que el Ministerio hiciera su trabajo… Pero durante el verano le enseñé esas fotografías a Camila y reconoció a ambos como parte de la manada que los rescató, la manada de Gale… –Se detuvo, más que nada para pensar cómo decir lo que quería decir sin escupir falsas acusaciones. –Sabemos que uno de ellos sí estuvo en el ataque y además fingió ser uno de los “rescatadores” de Camila y Agares… Pero no sabemos si los demás también compartan estas características. Sé que confías en Gale pero ¿qué pasaría si realmente no fuera como crees que es?

Era estúpido, desde luego Claire iba a creer más en Gale que en la palabra de Camila, pero al menos esperaba que confiara en él y que no lo traicionara mientras él mismo salía de dudas.

_________________



Patronus (Yasei <3):
Cosas de Sirius:



avatar
Mestizo
Mestizo
Mensajes : 838
Mensajes : 838

Volver arriba Ir abajo

Re: Hard-working people... Like a Hufflepuff

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.